sábado, 10 de abril de 2010

la bandera y el chino


De lo poco que aprendí en las clases de geografía de una profesora de cuyo nombre no quiero acordarme es su máxima de que todos los países tienen su Portugal particular. Siguendo esta ley no escrita podemos entender cómo se mueven las relaciones entre vecinos. Así como Estados Unidos tiene a México, Canadá a EEUU (sólo los canadienses tienen ese sentimiento sobre a sus vecinos del sur. A los yankees los han convencido de que son más o menos el pueblo elegido pero sin palestinos, por lo que, piensan, no hay lugar ni sociedad mejor sobre la faz de la tierra) y Francia a nosotros, España tiene a Portugal.

Está ahí, del otro lado de la frontera, el vecino entrañable al que no se le hace mucho caso más allá de escogerlo como destino de escapada rápida de fin de semana. Porque hace tiempo ya que lo de las toallas ha pasado a mejor vida. A Raia, que es como se le llama a la frontera, es un ente más bien difuso. Que se lo digan a sus habitantes. Los de este lado acostumbrados a pasar los fines de samana al otro lado a comer carnes exóticas en el famoso restaurante de Chamosinhos (más allá del morbo por lo desconocido nunca entenderé la fascinación por comer cocodrilo que sabe a pollo) o el bacallao en sus multituinarias manifestaciones. Los del otro lado, fundamentalemente a echar gasolina y comprar tabaco.

Otra cosa no pero en España siempre hemos sido muy celosos a la hora de mantener las buenas costumbres. Así que combustibles y cigarrillos varios siguen siendo más baratos en nuestro terreno que las leiras del contorno. Concesiones a las masas, supongo. A esa clase media que, dicen los nuevos negacionsitas, creó Franco. La España como dios manda, vamos.

Anda Portugal estos días penetrando en la actualidad española. Toda una novedad acostumbrados como estamos a vivir la vida loca de espaldas al vecino. Lo nuestro, lo normal en toda situación desequilibrada, es Francia por eso permanecemos atentos a la relación de Carla y Nicolás o si a este se ha caído de sus calzas. De aquellos polvos que íbamos a ver a los cines galos durante los años oscuros vienen estos lodos. Sin embargo, no tenemos ni puta idea de quien es el presidente de la República del baixo Miño. Hagan una encuesta entre sus más cercanos. Y si llegan a cinco que responden correctamente, premio. Ha ganado usted un gallifante.

Portugal sólo aparece en nuestras páginas cuando nos toca de refilón. Pasando incluso por un reporte previo en la CNN. Portugal irrumpió hace unos meses en las páginas de Galicia cuando una aspirante conservadora a primera ministra de cuyo nombre creo que ni se acuerdan los propios portugueses, no tuvo mejor ocurrencia que prometer que, si ganaba las elecciones, congelaría las obras del AVE portugués hasta Vigo. Y se armó un belén de cojones. Tan ridículo que hasta los socialistas de Pachi Vázquez, en su infinita desorientación, le pedían explicaciones a Núñez Feijóo, en un sinvivir desde que es presidente, atenazado como está por inquisidores en los bancos de la oposición y feroces periodistas en escaparates mediáticos. [Aquí debería de ir un enlace a la gloriosa entrevista que ayer concedió a la TVG pero se ve que Galicia va retrasada hasta en el Youtube y la opción de la web de CRTVG es una pérdida de tiempo. En dicha entrevista, NF se enfrentó a duras preguntas tipo "sr. Feijóo, quiere usted privatizar la sanidad pública?" OLÉ. Pulitzer para el caballero.] que ya vuelven a ser como siempre.

No recuerdo haber leído mucho sobre el tema en las páginas de Público pero si unas cuantas en LVdeG. Convencidos como estábamos de que los portugueses son gente mala con nosotros, y eso que le mandamos médicos, resulta que nos despertamos ahora con el mensaje de que, no sólo no son mala gente, sino que a una parte de ellos, los de Valença, quieren ser españoles AR!!!! y así lo demuestrán sacando la rojigualda al sol de sus balcones. El agradecimiento por usar las urgencias del Sergas ha sido tan inesperado que hasta en Lisboa han tenido que amenazar temiéndose una merma en su geografía.

Como chiste está bien, sobre todo para el chino (siempre hay un chino) que se habrá forrado estos días vendiendo banderitas españolas en Tui. También como metáfora del nacionalismo, el nuestro y de más allá. La pela es la pela y la necesidad manda. Descerebrados de aquí soñando con la unión con Portugal y resulta que los de allá no hacen más que despreciar a la Nazón de Breogán.

Menos mal que siempre quedará Facebook que, además de servir para saber que menganito está en el mingitorio, es utilizado para reclamar justicia, no sé si poética pero sí descojonante.
Los hay nostálgicos que sueñan con invadir el Peñón cuando todo se arreglaba con un médico. Y un chino.

jueves, 8 de abril de 2010

un rapidito para hoy

A ver si al final van a tener razón los nostálgicos y esto con Franco Ar!!! no pasaba.

Pásame como a Pereiro e, como os de Valença, en ocasións tamén quero ser español. Ás veces, incluso, nos días malos, até católico. E nos días peores mesmo do PP. Ao fin e ao cabo todo é cuestión de fe.

martes, 6 de abril de 2010

el día que Marilyn se pasó por Seseña


Aproximadamente durante un mes fui reportero de sucesos. En una ciudad como Santiago tampoco es la panacea, me entenderán quienes hayan esta do en Santiago, pero quizás por eso tiene su punto. Sobre todo después de haber pasado semanas a la caza del peregrino como becario de LVG, ocupación convertida en todo un clásico veraniego compostelano para los pipiolos recién salidos de las facultades. Me gustaba hacer sucesos. Sobre todo por la libertad que te dejaban para escribir. Me refiero a la forma ya que el fondo es lo que es, o debería, y no hay más. Todo lo demás, lo que rodea a la sangre (si la hay) es cosecha (roja) del plumilla y como tal depende del día o del talento, circunstancias que no tienen por qué coincidir. Tuve un gran profesor, quizás el mejor, Nacho, quien antes de irse de vacaciones en el verano de 2002 y dejarme con el cotarro me dio una cosa y me dijo otra.

A ver Espiñete, todavía hoy me sigue llamando así el muy cabrón, cada vez que hablamos por teléfono, como si yo siguiese entrando todas las mañanas a la redacción de Salgueiriños como un crío con zapatos nuevos, mucho antes de que toda la carga cínica del gremio se me hubiera caido encima para hacerme dudar hasta del propio sentido de la profesión en los días que corren. A ver Espiñete esto es la biblia y como tal debes tratarlo, dijo mientras ponía sobre mi mesa una hoja con un listado de teléfonos clasificados por prioridades a los que había que llamar, "en función de las circunstancias" y en los que ya había dejado recado para que me trataran "como correspondía a su sustituto". La Guardia Civil, la Policía, la Cruz Roja, los bomberos, el 061, el Hospital, el comisario, el subcomisario, un par de tipos del SUP, un par de tipos de la local y así un largo etcétera que incluía horarios de disponibilidad en números fijos o móviles. Hoy todavía guardo esa lista de números e alguno de los cuadernos de notas que usé aquel verano.

Después de darme unos minutos para revisar la hoja y dejar que hiciera las preguntas correspondientes, Nacho, como quien se sabe a pinto de liarla parda soltó: Y como mañana me voy, que sepas que es tradición en los últimos años que el día antes de que yo me vaya de vacaciones haya un fiambre.
Venga ya, dije, no jodas, dando por sentado que lo decía en serio. Iluso, inocente, pardillo de mi, en aquel entonces me creía todo lo que me decían los tipos que llevaban años juntando palabras delante de un ordenador, tipos a los que, en el fondo, yo veneraba como a esos héroes de cabecera a los que uno quiere parecerse algún día. Y Nacho sigue siendo uno de ellos, tanto por su escritura como por su forma de entender una profesión en permanente estado de acoso y derribo. Me lo creí a sabiendas de que me estaba puteando. Pero a última hora de la tarde, Nacho colgó el teléfono tras hacer una de sus rondas y gritó, Carballo no te lo vas a creer pero tenemos un fiambre. A mi se me pusieron de corbata. Y creo que a Carballo también porque Nacho se piraba de vacaciones al día siguiente y era el becario en que se quedaba en su puesto. Y así sucedió. Aquel fue un gran verano que comenzó con una gran semana.

El fiambre en cuestión era un camello al que se había cargado un yonki en un piso de Conxo. Hasta ahí el hecho, luego estaba la literatura. Que si testigos, que si motivos, que si especulaciones que si... Me pasé la mañana siguiente pateando de arriba abajo Quiroga Palacios porque uno de los maderos que llevaba el caso me había dicho que el asesino, al que habían trincado a las pocas horas, tenía una ex mujer que igual tenía algo que ver con los motivos del caso y que se movía por esa calle. Hablé con un tipo de la UMAD que conocía tanto a la víctima como al verdugo y también me soltó una historia en la que la ex mujer del yonki también aparecía, supuestamenta ex yonki a su vez, por culpa del camello, algo que el primer yonki nunca le había perdonado al traficante. Carballo se puso cachondo y yo, novato como era, me imaginé toda una película de crimen por venganza. Pero no tuve huevos a publicar nada más que la típica, la policía mantiene todas las hipótesis abiertas. En todo caso me las arreglé para conseguir el teléfono móvil de la tipa y la que llamé.

Sí lo conocía, dijo desinterasada al otro lado de la línea. Nada de eso, certificó la mujer antes de preguntar ahora con clara intención. Oye ahí pagáis algo?

Me dio la risa. Tapé con la mano el auricular y grité. Carballo, la tía esta dice que si pagamos algo.
Carballo también se echó a reir desde la pecera en la que se pasaba los días y soltó algo así como dile que se vaya a tomar por culo.

No es política de la empresa pagar, le dije a la tipa y acto seguido esta se despidió.

Por supuesto, la vida y en especial los sucesos suelen ser siempre mucho más prosaicos de lo que la gente se piensa. Al camello se lo cargó el yonki porque sí, porque un gramo más un gramo menos, a veces, es motivo suficiente para agarrar una lámpara de mesilla y aplastarle la cabeza al cabrón de al lado. Porque sí y punto. Pero fue por culpa de gente como Dostoievski que nos empeñamos siempre en buscarle tres pies al gato.

Ese fue mi primer fiambre. Aquel verano me comí otro más pero no contaba ya que era una vieja que se tiró por la ventana en la calle de la Rosa. Luego vendría algún que otro muerto en accidente pero describir accidentes de tráfico es siempre mucho más mecánico que hacerlo sobre asesinatos u homicidios. Todo depende.

Sobre el mismo hecho siempre hay diferencias ahí entra la pluma. Pero especialmente en los sucesos hay quien no es capaz de escarmentar y ha olvidado el periodismo para dedicarse a escribir cualquier cosa que sirva para vender periódicos y apuntarse a debates que poco o nada tienen que ver con el interés general y con los que poca gente sale beneficiada aunque sí algunos logran sus quince minutos de fama.

Ha pasado en Seseña donde la conjunción crimen y menor ha vuelto a poner cachondos a algunos de los periodistas más significativos del país. Pero, como decía, hay diferencias. No es igual esto que esto por mucho que se trate de lo mismo. Hay quien no puede escribir de sucesos sin mentar Tuenti o Facebook, Marilyn Manson y la nacionalidad o raza de uno de los implicados como colaboradores necesarios. Decir hoy que un menor posee una cuenta en una red social es como decir que al menor en cuestión le gustaba llevar vaqueros. Una obviedad. Claro que lo mejor del decálogo --son diez puntos pese a que al menos repite tres de ellos--, de Esther Mucientes para El Mundo es la siguiente frase:

"ELMUNDO.es ha tenido acceso al perfil de 'Tuenti' de la asesina confesa. Un perfil que muestra a una joven obsesionada con la sangre, así lo muestran algunas imágenes, por ejemplo una en la que enseña una muñeca con cortes en las venas, de estética gótica y amante de grupos como Marilyn Manson".

Un dechado de originalidad y el mejor periodsmo de investigación, tanto que ríete tú de Woodward y Bernstein. Vamos que además de ser "de origen cubano", por lo que no es descartable que sea una pionerita de la sangrienta dictadura de los Castro, la asesina confesa, que no sospechosa, estaba obsesionada con la sangre, igual era una vampira, hay gente muy rara por ahí; le iba la estética gótica como a las inquietantes hijas de ZP, que no sé como puede el presidente dormir tranquilo; y, lo peor, era amante de grupos como Marilyn Manson. Qué habrá hecho el pobre Marilyn para que le caigan siempre los muertos encima. A mi me gustan al menos dos canciones de MM, especialmente esta, aunque su cover sobre Depeche Mode está bastante bien, así que estoy empezando a acojonarme. Supongo que esto y tener Facebook me convierte en asesino en potencia. En realidad, todos lo somos no hace falta escuchar a un fulano que hace música burlesque de lo más comercial para jóvenes con problemas de personalidad que se curan con la edad. Pero confundir el culo con las témporas, al diario de PedroJ siempre le dio bastante igual. Que se lo pregunten a Diego Pastrana al que "los lectores" pidieron disculpas mientras el periódico ha borrado las primeras en las que lo cualificaba de violador y asesino de niños.

Ahora el supuesto asesino es un menor con lo que Mucientes deja muy claro que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, lo importante es que

"En el caso de ser declarada culpable de asesinato, la menor pasará como máximo cinco años en un centro de internamiento y otros tres en régimen de libertad vigilada, según determina el artículo 10.2 de la Ley reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores. El 'crimen de Seseña' ha reabierto, por tanto, el debate sobre la necesidad de endurecer la Ley del Menor y ha vuelto a poner sobre la palestra la insuficiencia de la actual legislación."

"Ha reabierto", "la necesidad"... quien y de quien, son las preguntas que me hago. Sobre todo cuando, dentro de un par de días, los medios acudan ráudos y veloces a poner micros delante de los familiares de la víctima, la misma que tras leer alguno de los puntos de Mucientes pasa de ser una chica normal y corriente a la prima hermana pequeña de Tony Soprano que era cuestión de tiempo que acabara en un barranco desangrada. Ellos, los familiares pedirán lo normal. Ni la cadena perpetua, ni la inyección letal van a devolverle a su hija. Ni les calmará el dolor. Pero de un tiempo a esta parte está de moda hacer que las partes se conviertan en jueces. Aunque podemos solidarizarnos con su dolor, nunca entenderlo, ya que es obvio su opinión a partir de ahora sobre la legislación sobre menores no es válida ya que está condicionada. Al igual que tampoco lo es la del padre de Mari Luz por mucho que algunos quieran ahora convertirlo en autoridad sobre la materia en los casos de pederastia.

A ver si la culpa de esto también va a ser de Internet y del hortera de Marilyn Manson.

jueves, 25 de marzo de 2010

funcionarios



No tengo nada en contra del sistema funcionarial. Considero de mala educación criticar a alguien que ha conseguido el pan para sus hijos o la coca para su tabique después de años de meterse en vena cientos de páginas con normativas legales varias de riguroso complimiento sobre el papel y dudosa utilidad en la vida real. Los admiro. Reconozco que yo, incostante y desordenado como soy en mis lecturas, sería incapaz de pasarme meses memorizando el contenido de unas hojas recogidas en espiral. Toda una metáfora de la vida del opositor.

Sí lo tengo contra algunos funcionarios -más de los necesarios- que, una vez consiguen su plaza en la sacrosanta Administración, cuyo funcionamiento sigue siendo uno de los misterios mejor guardados a costa de despilfarrar parte de los impuestos de todos (que conste que no estoy en contra de pagar impuestos, pagamos pocos y así nos va), olvidan para qué se han pasado años estudiando.

Sobre todo, tengo prejuicios contra aquellos ventanilleros que sin haber leído a Larra hacen del vuelva usted mañana una guía vital. Que hasta parecen decir, tras el mostrador y con mirada desafiante, haber hecho una oposición, no te jode. También me revientan, por ejemplo, los profesores que se quejan. Una falta de respeto quejarse cuando se tienen alrededor de tres meses de vacaciones al año más fines de semana, puentes y fiestas de guardar. Creo que, en su caso, el lamento debería de ser motivo de inmediata expulsión en busca de los restos de Napoleón a Santa Helena. Me refiero a quejas del tipo tú no sabes lo que es lidiar con 25 pequeños hijos de puta todos los días, un estrés, que no pueo más, vamos, es que ahora a los críos no hay quien los aguante, son animales. No son animales. sí, son inaguantables. Pero por eso son críos. Así fuimos y así serán y al que no le guste, haber estudiado una oposición para ventanillero, no para educador. En cuanto al estrés por aguantar a 25 pequeños hijos de puta, qué quieren que le diga. Siendo periodista he tenido que aguantar a más número de hijos de puta, día a día, alguno de ellos, incluso, todas las mañanas, y no me he quejado al sindicato ni le he echado el estrés encima de la caña a los colegas en el bar. En todos lados hay hijos de puta y hay estrés. Claro que los hijos de puta y el estrés son siempre mejores de llevar con 1.700 netos (mínimos) al mes, más tres meses de vacaciones más fines de semana, puentes y fiestas de guardar.

Hay un tercer tipo de funcionario al que, en el fondo, le tengo compasión. Es aquel a quien te dirijes con una pregunta y se te queda mirando con cara de padecer una tara mental grave para acabar contestando, pues la verdad es que no lo sé. Coño tu trabajo es saberlo y si no, decirme donde puedo encontrar la respuesta. Pero eso es demasiado pedir. Más si la hora del café está cerca. En ese caso a la cara de padecer una tara mental grave le acompaña un evidente nerviosismo a la par que enfado mientras se pregunta, por qué a mi, al ver como sus compañeros abandonan sus puestos camino ya de la sala del café.

Finalmente está el funcionario contradictorio. El que dice una cosa que será rebatida inmediatamente por su compañero en la siguiente ventanilla con lo que uno acaba por pensar si se ha colado en el castillo de Kafka o sigue en la misma ciudad en la que se levantó esa mañana. Me pasó en el INEM, lugar donde últimamente y sin que yo lo pretenda ocurren innumerables aventuras.

Hace una semana fui a preguntar por las opciones que tengo para fichar el paro.
Me aventuré a decirle que iba a salir de viaje el 27 de marzo y no pensaba vuelver hasta el día 1, con lo que no podía fichar en l día señalado.
La alegre ventanillera respondió con un largo uffffff, para después preguntar. Estas cobrando?
Si.
Nuevo ufff. Pues tienes que avisar eh?
Como?
Sí, Sí, claro es que estás obrando y te pueden llamar y tienes que venir desde donde estés.
Coño, dije, sabía que estaba en el paro pero no en libertad condicional.
La algre ventanillera esbozó una sonrisa. Es que estás cobrando.
Si, dije, mi dinero.

En ese momento, un compañero de ventanilla tuvo su momento de esplendor diario y terció en la conversación sin que nadie le diera vela en el entierro.
Tú, se dirigió a mi en marcado tono de suficiencia con el que recalcaba cada palabra que salía por su boca. Cuando estás en una empresa te marchas dos meses sin decir nada?
Ahí comencé a alucinar. Reconozco que me pongo borde en lo que Alonso adelanta a Massa en la primera curva y, sin pensar, me salió eso de perdona pero no estaba hablando contigo. Además, creo que el paro no es una empresa.
Sí, si lo es, ahora es tu empresa, dijo el tipo. Es la que te paga.
No, no es una empresa y además el dinero que cobro es mío, creo reordar, dije. Además... lo que quieras, no estaba hablando contigo, insistí, mientras pensaba vete a tomar por el culo gilipollas y volvía a mi ventanillera original.
Esta, que se mantuvo en silencio mientras duró nuestro lance, comenzó a hablar de nuevo. Haber, en teoría hay tres. La primera es que vengas aquí en el día señalado.
Y si no puedo?
Tienes que venir, dijo ella, sin derecho a réplica. La segunda es que te hagamos la huella digital y puedes ir a tu Concello a pasar revista. Pero es un poco lioso y tienes que coger número.
Ya. Pero si tengo que ir al Concello lo mismo me da venir aquí.
Y la tercera es por Internet. Pero claro, a veces no funciona, ya sabes, dijo. No, no lo sé o funciona o no, en esas cosas no hay término medio. A ver dime tu DNI y tu email, añadió la alegre ventanillera. Y que tengas suerte.
Me fui.

Volví al paro esta mañana. Como si nada hubiera pasado. La misma alegre ventanillera.
Perdona, tengo que fichar el lunes que viene pero no va a poder ser porque esteré de viaje y no vuelvo hasta el jueves.
A ver, déjame tu DNI porque igual podemos hacerlo ahora y ya está.
Cómo, pensé, ahora, antes de la fecha señalada? Callé, no fuera a joderla.
La alegre ventanillera tecleó, metió el DNI y dijo: Ya está. El sistema te lo ha aceptado, y puso el matasellos en el papelito que marca las fechas en las que tengo que fichar. Hecho, hasta dentro de tres meses. De todas maneras, añadió, si estás cobrando y vas a viajar tienes que avisar. Oye es una recomendación yo lo haría, por si te llaman, no vaya a ser, tú haz lo que quieras.
Bueno, contesté, para eso estoy aquí, para avisar. Donde aviso, dije sonriendo.
Coge número.
El subnormal de la semana pasada estaba en el mismo sitio. Pero en esta ocasión, supo mantener la boca cerrada. Estaba haciendo unas fotocopias. Hay gente a la que le cuesta hacer más de una cosa a la vez.

Cogí número y esperé. Llegó mi turno y me senté en la mesa indicada.
Hola, dije, es que voy a viajar unos días y me dijeron que tenía que avisar.
La funcionaria de mesa se tocó el cabello. Bueno...y? pregunto, qué más?
No sé, contesté, su compañera suya me dijo que había que avisar, y cito palabras textuales. Yo sabía que estaba en el paro, no en libertad provisional, acabé. No suelo ser ingenioso por lo que cuando me sale una frase decente tiendo a repetirla. Todos tenemos nuestras limitaciones.
La mujer se rió. No, hombre, no. Eso es para cuando te vas una temporada larga al extranjero, no para unos días fuera de la ciudad. Además, no creo que te lleguen muchas ofertas en semana santa.
Y yo, con cara de tonto, no supe qué decir más que bueno, pues entonces me voy y buenos días.


martes, 23 de marzo de 2010

de cando en vez, cando mo piden, aínda xogo a ser xornalista (II)


Tarantino na Casa Branca

Para ter unha mínima idea do suposto pola votación do pasado domingo basta con citar dúas anécdotas que aínda que circunstanciais, poden dar unha boa medida do que estamos a falar. A primeira ten que ver con Flaco, marido dunha amiga que reside en Michigan. Hai un par de anos rompeu un brazo xogando ó fútbol (o normal), algo polo que pasaron, por exemplo, case todos os cativos algunha vez. A factura do brazo roto que precisou de paso por quirófano nunha intervención de non máis de media hora foi de 10 mil dólares. Daphne, muller de Flaco, obviou o feito de ter seguro médico e, crente como é, simplemente lle deu grazas a Deus. A segunda anécdota circula estes días polos foros da ultradereita republicana estadounidense. Disque volveu o comunismo e está a campar ás súas anchas por EEUU, tanto que até The Wall Street Journal editorializou sobre o advenimento dun sistema sanitario soviético. (...)

Seguir lendo Tarantino na Casa Branca en Vieiros.

martes, 16 de marzo de 2010

hacerle caso a Papá


Desde aquel 7 de febrero de 2009, cuando decidió despertar de su letargo y hacer una pausa entre cubata y partida de golf, espero ansioso cada nueva carta de Papá a los Pobres Gallegos Desvalidos y Analfabetos. La última, el pasado domingo. En ella, don Santi, vuelve por sus fueros paternalistas de qué sería de vosotros sin gente como yo para llamar la atención sobre la hora capital en la que se encuentra la Galicia de sus amores, que viene siendo algo así como su Galicia a su imagen y semejanza. Vamos pués a desengranar algunos párrafos de su prosa decimonónica. Por pura diversión.

"Está aún reciente la entrega a capital foráneo de nuestros recursos energéticos y nuestros ríos a cambio de nada."

La primera en la frente. Hombre, don Santi, usted mejor que nadie como gran empresario y benefactor de Galicia debe recordar cuál fue el destino de aquel intento de crear un grupo energético gallego. De aquella, tanto en Madrid como en Santiago había gobiernos amigos. Y usted no dijo nada. Y más recientemente fue usted el que no paró hasta tumbar un reparto eólico que dejaba el viento en manos de empresas netamente gallegas con un control público porque a usted le dejaron sin pedazo de pastel. Tantos cubatas... la memoria, ya se sabe.

"La fascinación por el dinero fácil las ha llevado a empeñarse en exceso en la burbuja inmobiliaria, y la falta de perspectiva les ha hecho desorientarse en gastos inapropiados -como se ha visto hace unos días con grandiosas inauguraciones en tiempos de grave crisis-, en lugar de centrarse en los fines de desarrollo, educación y compensación social que justifican la peculiar existencia de estas instituciones.
"

Con fascinación por dinero fácil quiero pensar que se referirá al gusto de su amigo Méndez por jugarse los ahorros de sus clientes en la bolsa y en la burbuja, lo que no pocos problemas ha causado a la caja que don Santi defiende a capa y espada. Bueno, vaya, y después le parece mal la inauguración del centro social de Caixanova en Cervantes. Mira que tonto Gayoso, ocurrírsele hacerlo en Santiago y no en Coruña. Parece mentira que, a estas alturas, el Gaiás no haya servido de escarmiento.

"Pasarán a estar al servicio de entidades sin ninguna vinculación ni compromiso con Galicia. Así, los emprendedores, los autónomos, los empresarios, los trabajadores y en general todos los ciudadanos que abran una cuenta o pidan un préstamo podrán ser clientes de muchos gigantes de las finanzas, pero ninguno de estos estará comprometido con ellos y sus empresas."

Obviamente, ahora los emprendedores, autónomos, empresarios, trabajadores y en general todos los ciudadanos entran a una oficina de una caja gallega y les sale el director a poner la sucursal a sus pies. Claro, que no se les ocurra ir a pedir pasta para una hipoteca. En ese caso siempre está La Caixa o el Santander. Pero estos, ya se sabe carecen de compromiso con Galicia. No así CaixaCoruña y Caixavigo, que regalan dinero a expuertas en esta tierra sin mirar su cuenta de neneficios.

"La necesidad de fusionar las dos cajas gallegas, por tanto, no es una alternativa más, sino una cuestión de supervivencia de nuestro sistema financiero. Si no se hace, este prácticamente desaparecerá".

A ver que me entere yo. Sistema financiero gallego. La gran falacia de todo este embrollo. Galicia no tiene sistema financiero por mucho que políticos y padres de la patria como don Santi. Por no tener no tiene si capacidad de acción sobre los impuestos que pagan los gallegos, no existe una Facenda galega --y no me refiero a una conselleira cuyo mayor mérito es su supuesto sex-appeal entre el gremio--, como sí la hay en otras comunidades con mayor pedigrí y peor mala hostia que la nuestra. Un sistema financiero exige, como mínimo, un órgano regulador y por el momento el único que hay es el Banco de España.

"El proceso no solo tiene la particularidad de hacernos ver qué poco duele Galicia en muchos corazones, sino que ha llegado a unos límites en que se está volviendo intragable hasta el asco."


Menos mal que el corazón de don Santi está ahí para dolerse ante la falta de duelo que hay en el de los demás. Asco, hay don Santi, hablar de asco nos llevaría a una larga, tendida y a lo mejor, dolorosa conversación.

"Pero aún ha sido peor el papel de la oposición. Porque, olvidando la obligación primordial de defender los intereses supremos de Galicia, ha valorado únicamente la oportunidad de dañar al contrario y hacerle morder el polvo en la lucha electoral. Y más patética es todavía la impostura de esta oposición cuando, para flagelar más a su rival, aprovecha que en esta legislatura el Gobierno central es de su color y lo usa como un cañón contra la Xunta".

Algo hemos avanzado. Por lo menos a Quin hoy no le cae la hostia procedente. Es posible que don Santi haya tenido un lapsus, la edad. Siempre nos quedará Pachi, al fin y al cabo es demasiado rural y eso nunca gustó en María Pita.

"Hay todavía más culpables de esta náusea. Uno, el alcalde que aprovecha enfermizamente la baza del localismo en su propio beneficio electoral, sin importarle siquiera lanzar peligrosos bulos que, si quien los propala tuviese más credibilidad, podrían haber generado graves quebrantos. Otros culpables son los que jalean enfrentamientos inventándose conspiraciones. Y sobre todo -hay que decirlo- los que callan. Todos los que callan, sea por desidia, por no significarse o por mantenerse incólumes en los rangos del amiguismo."

No tengo nada que objetar a que le pegue usted a Caballero. Él se lo ha ganado. Lo que ocurre es que a la hora de mirar a alcaldes bien podría usted echar un vistazo a lo que tiene en casa que tampoco es que vaya muy sobrado en eso de localismos. Claro, siempre hay localismos buenos y localismos malos, ya se sabe. Tdos somos iguales pero unos más iguales que otros. A los que callan, mi desprecio. No obstante ya se sabe cuál es el precio que usted le hace pagar a los que osan levantar la voz contra sus mandatos.
"Prácticamente nadie parece interesado en contribuir a vertebrar Galicia. Sin embargo, ahora que se pone de moda lo contrario, este periódico y esta casa consideran una feliz obligación mantener más vivo que nunca el histórico proyecto integrador que se resume en su título. Y lo harán, como hasta ahora, con la entrega de los más de trescientos periodistas que forman las catorce redacciones distribuidas por toda Galicia, y con el apoyo inmensurable de los integrantes de su fundación, depositaria del futuro del diario y muestra única de que es posible fundir los mejores talentos en favor de esta tierra. Ni ellos, ni este editor, ni las futuras generaciones podrán aceptar nunca que sean desdeñados los nobles intereses de Galicia."

Como siempre, la mamada de rigor. Este periódico y bla, bla, bla. Don Santi hace tiempo que dejó de tener un periódico. Algo así como desde la semana siguiente a la catástrofe del Prestige. Coño, hasta sacó una revista cuyo título hacía referencia a unas playas esplendorosas. Sí, de chapapote. Pero hay que pagar favores ya que después siempre habrá tiempo de cobrarlos.

La cuestión de las cajas es el embolao que menos interesa a la sociedad de a pie gallega. Es un tema que sólo interesa a los dos partidos políticos grandes que se pelean por su control, algo que no es nuevo, (o Bloque, meu pobre); a los empresarios a fin de cuentas sus empresas sobreviven de los préstamos de las cajas; y, sobre todo a sus empleados que de verdad viven de los sueldos. Estos últimos, como en tod, sin voz ni voto. Y, de seguro, los que, de una forma u otra acabarán perdiendo.

En este tema nadie ha mostrado una posición de valentía. Feijóo ha optado por el ventajismo y su discurso patriótico "por Galicia" es fácil de que se lo compre cualquiera. El problema es que, después de muchos años, uno tiende a sospechar cuando en el PP se ponen a hacer país. Si de verdad hubiera huevos, Feijóo ejercería de presidente y acabaría con localismos. Las cajas se fusionan y ni para tí mi para mi. Sede en Santiago y al que le pique ajos come. En ese caso, la carta de Papá a los Pobres Gallegos Desvalidos y Analfabetos sería digna de ser leída.

Hasta entonces, desde mi punto de vista, me importa un huevo lo que le ocurra a las cajas. Para empezar, me importa un huevo donde estén mis ahorros, lo único que me importa es que estén. Por lo demás, el compromiso con Galicia de una entidad financiera, no es más que literatura para quedar bien y salir en las páginas de los periódicos. O banca pública o nada. Una caja tiene el mismo sentido romántico que un ladrón de guante blanco, que ofrece limosnas a los pobres para lavar su mala consciencia. Lo que es insostenible e la existencia de unas cajas a capricho de políticos de turno que ejercen como contrapoderes nada fácticos y sí bien visibles. Si estamos en una economía de mercado y el capitalismo es el único dios ante el que no se puede pecar, sea. O, como decía un viejo amigo: Ou fodemos todos ou tiramos a puta ó río.

pelotas

Me pasa con el fútbol lo que con el tema. Que prefiero practicarlo en directo que verlo a través de la pantalla. Llámenme individualista si quieren. Creo que soy de naturaleza tranquila salvo cuando hay un balón de por medio. Me han expulsado tres veces. En dos de ellas le menté la madre al colegiado, ella, sin culpa ninguna de haber parido a un malnacido con gusto por los silbatos. En la tercera le abrí la cabeza al delantero de un equipo contrario. En mi descarga he de decir que hubo advertencia. A la próxima te abro la cabeza, le dije. No hizo caso e intentó rematar un córner y yo aproveché el balón dividido. Tres veces, siendo portero, es todo un logro. Recuerdo en otra ocasión a Txingurri Moledo, que hoy es cocinero en Fuerteventura pero que de aquella apuntaba al Roi como mejor bailarista mundial, cogiéndome de la pechera de vuelta a la portería gritando como poseso aquí el único que reparte las hostias soy yo. Acto seguido un tal Pimiento (al bautizar al fulano, el Roi tuvo uno de sus momentos de mayor lucidez, pero que nunca nadie comprendió) se comió parte del cemento de la pista del politécnico que en aquellos constituía uno de los polos de nuestros tiempos en en instituto. El otro eran las fiestas de barra libre de los viernes a 500 pesetas por cabeza. Pero esa es otra historia bien diferente que concluiría con el pie de Pet en una fuente pontevedresa.

Del fútbol, lo que más me gusta es su épica. Quizá por eso disfruté más esto que esto. Se me ponen los pelos de punta al ver Anfield y creo que sólo hay un dios verdadero que, como no podía ser de otra forma, peca de humano. Sólo lloré una vez por culpa del fútbol. Por culpa del fútbol, de un brasileño al que le temblaron las piernas y de un libre serbio que nunca jamás debió de estar allí. Me agarré tal berrinche que mi madre, que nunca entendió de cuestiones balompédicas y menos de romanticismo, me amenazó con castigarme lo que restaba de semana y mandarme a la cama con un par de reveses. Por el fútbol te vas a poner así, dijo, ni que tú comieses del, remachó, indiferente al hecho de que a la mañana siguiente era yo el único gallego que tenía que ir a clase en un instituto del barrio de San Pablo en Sevilla.

Años después cuando Galicia ganó la liga (juraría que ese fue el titular del día siguiente de LVdG) pero curiosamente no lo encuentro por ningún lado y sólo me sale este anodino) lo disfruté e un piso de San Pedro de Mezonzo, pero no fue lo mismo. Incluso me pareció fruto de la, a veces, obscena opinión de sí mismos que tienen los coruñeses. Unos años después me tocó vivirla en primera persona y acabé, no sin cierto sentimiento de culpabilidad, declarándome antideportivista. El tiempo todo lo cura y ahora considero un milagro cercano al de la multiplicación de los panes y los peces que el Dépor siga manteniendo un equipo en primera.

Hay un momento en la vida de todo nacido en este país en que tiene que tomar la gran decisión. Si no, otros la tomarán por tí. Barcelona o Real Madrid. En mi caso fueron las circunstancias y un 3-0 cantado por mi padre vengativamente mientras yo disfrutaba de un cálido y tranquilo baño con muñecos varios. Cada vez que un blanco acertaba a gol, mi viejo aparecía por el cuarto de baño desafiante. Ves, del Madrid, como tiene que ser, no del Barça. Una hora antes, mi padre se había tomado como una afrenta mi contestación y tú hijo qué vas a ser blanco o azulgrana. Yo con tres años para cuatro encontraba tremendamente aburrido la equipación blanca y me incliné por los colores. Fui azulgrana creo que durante tres horas en mi vida. Dejé de serlo cuando el colegiado puso punto y final a aquel 3-0 en el Bernabéu y mi padre volvió al baño. Ya hora qué?. Del Madrí, dije yo para darle el gusto. Allí murieron mis convicciones en cuestiones balompédicas. Después uno crece y lee y le entran los reparos. Incluso en algo tan irracional y arbitrario como es el fútbol. Hoy, no me disgusta que gane el Madrid pero sí me importa un huevo que la palme. A veces tengo sentimientos contradictorios. Me hace gracia y me da pena. No habrá más miércoles de Champions en casa de Carlos. La dictadura merengue no ofrece concesión alguna a partidos azulgranas.

Pude ser del Betis. Pero un vecino apareció antes, me llevó al fondo norte de Nervión y cerró cualquier futuro debate. Sevillista hasta la muerte. He visto a dios dar toques con una pelota de papel albal, a Suker enchufar uno de cada tres pases que recibía y a Zamorano hacerse pasar por futbolista para que llegara el Madrid, lo comprara sobrevalorado y se tirase meses sin meter un gol. En Nervión he visto a Robert Prosinečki llorar mientras la grada le gritaba feo para años después vestir su camiseta. Y allí he visto el mejor de los milagros. A Monchi pasar de ser el peor portero de la historia del fútbol a convetirse en el hacedor del equipo que es hoy. Y eso, pese a los ataques de ansiedad de Manolo Jiménez. Son estas cosas raras las que hacen del fútbol un deportespectáculo apasionante. Incluso para un tipo que desde jugador siempre estuvo en un ambiente hostil como Guardiola.