sábado, 13 de marzo de 2010

la lengua de A.


Que Arcadi Espada es un tipo que se gusta a sí mismo es casi una obviedad. Arcadi Espada o mejor podríamos decir quintaesencia del periodismo con mayúsculas, esto es lo que Arcadi Espada diga, escriba, piense o sueñe por que así es él la mitad de las veces A. E. ya que lo mismo cita a Camba que a Pla, como si no hubera habido más juntapalabras en este mundo, y sus escritos rivalizara en infalibilidad con la Torá para los judíos o la Biblia para el Santo Papa Vaticano; básicamente Arcadi para los amigos (huelga de cir que no es mi caso pero estoy seguro que me permitirá la licencia) o simplemente A, una inicial como el J. a quien le escribe casi a diario su jugosa correspondencia, en lugar de escribir hace tiempo que pontifica Él mismo es una obra de arte y asi se mostró en el programa del "amable Carlos Luis" hace poco. Porque Arcadi, él lo vale, es el onanismo personificado aunque, desde hace tiempo, gran parte de lo que escribe no pasa de ser una simple y llana mierda. Hace ruido al caer sí, que mancha y huele como la mierda pero que no es más que mierda.

Y, antes de nada, decir que no me refiero a sus polémica posición sobre otra polémica y tiro porque me toca, el lío sobre el gentilicio "gallego" en boca de Rosa, de su pelea con Julia o su postura esnobista de situarse por encima del bien y del mal incluso antes de haberse tomado el primer café de la mañana, cosa que ni siquiera yo, que lo suelo tener subido, soy capez de hacer. Cuestiones del anonimato, supongo. Ya lo he dicho antes, el lío montado apartir de la torpeza de una torpe, lo de gallegos y sentidos peyorativos, me parece una estupidez sin la mayor mayor importancia que se curaba tomando las cosas de quien vienen, otra cosa que los políticos andes después a liar la pediz vía comunicado, pobres que se aburren. El problema es que de unos polvos llegan estos lodos y uno acaba e tpor tener quoparse con semidioses onanistas como A. a quien hay que acabar leyéndole cosas como esta: En fín... que leo en Arcadi Espada:

"Es obvio que hemos retrocedido, inmensamente. A ver quién en esta Galicia se atrevería al sarcasmo de escribir que el gallego es un castellano mal pronunciado. Las apreciaciones de Camba no son hijas de las convicciones de su tiempo. Es decir no hay que ponerlas pudorosamente en su contexto. Son palabras necesarias hoy, en este ambiente intelectual y políticamente envilecido. Por cierto: en este orden. Porque la sonrojante resolución del parlamento es el resultado de la aplicación intelectual en el establecimiento y fortificación de paradigmas irracionales. Para poner uno: esa consideración, tan jaleada, de que el bilingüismo es una riqueza. ¡Riqueza! El bilingüismo será una condición con la que una comunidad haya de lidiar. Un dato inexorable de lo real, como los treinta y cinco bajo cero de Finlandia. Es decir, algo que llevar con resignación y tratando de limitar sus efectos. La proliferación lingüística no es una riqueza ni un patrimonio de la Humanidad: es un inconveniente humano y un obstáculo del progreso. Las rivalidades entre Villanueva de Arriba y Villanueva de Abajo (sustancia de esta polémica tan poco gallega) y cualquier otra forma de caciquismo sentimental son, asimismo, una rémora de la socialización. No sucede en todas partes".

veamos:

"gallego castellano mal pronunciado". Una de esas falacias que denotan dos cosas. Nulo conocimiento filológico. Es como decir que el "castellano es un latín mal pronunciado". Una estupidez mental. A. lo escribe lo cual no quiere decir que lo piense.

"Las apreciaciones de Camba no son hijas de las convicciones de su tiempo". Claro, Camba, como Arcadi es escritor infalible, atemporal y, como A. por encima del bien y del mal. Nadie es hijo de su tiempo. No sé porqué todo dios tiene un puto móvil en el bolsillo y constantemente renegamos del para acabar apuntándonos al Facebook y después negarlo en el bar con los amigos. Yo no quería pero...

"Son palabras necesarias hoy, en este ambiente intelectual y políticamente envilecido". Él, por supuesto, como fundador de Ciutadáns (o como se escriba), es decir, político en su caso, no envilecido, no ha contribuido nada a joder el ambiente intelectual.
"Para poner uno: esa consideración, tan jaleada, de que el bilingüismo es una riqueza. ¡Riqueza! El bilingüismo será una condición con la que una comunidad haya de lidiar. Un dato inexorable de lo real, como los treinta y cinco bajo cero de Finlandia. Es decir, algo que llevar con resignación y tratando de limitar sus efectos. La proliferación lingüística no es una riqueza ni un patrimonio de la Humanidad: es un inconveniente humano y un obstáculo del progreso".

El debate lingüístico da dado para una larga, casi infinita, lista de estupideces, la última se la debemos al inefable conselleiro Vázquez en contradecreto del gallego: matemáticas en castellano y sociales en gallego, "como es tradición". TRADICIÓN. Con dos cojones. Nadie piensa decir nada? Tradición es cortarle el clítorix en el islam fundamentalista a las mujeres. A ver quien con dos dedos de frente puede defender una tradición semejante. Coño, lo que he escrito. Me va a pasar como a Mosterín que dicen que dijo lo que no dijo en realidad pero que más da, hablaba de tradición. Para dejarlo claro, no comparo nada con nada, sólo digo que a ambas cosas se les llama tradición. Al menos para Vázquez dar matemáticas en español es una tradición. Y yo con César Mosquera de profesor y la lagarto. En tres años de instituto, exento de gallego, y recibiendo mates en gallego. Cuán corrupto me he vuelto, ahora lo entiendo todo.
Pero lo último era eso de que lo de poseer más de una lengua es una tara. Como la de ser disléxico. Y la gente dejándose pasta a raudales para aprender inglés, francés, italiano, árabe o chino. Si ser bilingüe no es una riqueza, ya lo dice A, por otra parte y supongo, bilingüe, como mínimo español catalán o castellano/francés malhablado. Ya no sé. Me parece perfecto que cada uno defienda sus posiciones. Sin que se le monten pollos en ningún lado. Coño, que de ahí a decir estupideces... y encima gratis...

Después, A. mira a EEUU y convierte un caso particular en casuística general precisamente en el país de la tierra donde tienen obsesión por pillarsela con papel de fumar en todo momento. Y uno, de A. ya no sabe qué esperar. Pero no hemos de desfayecer. Sigan atentos a sus pantallas, que era tradición decir en la tele de los sesenta.

coda: ya sé que la foto está repetida. Pero a que es buena.

viernes, 12 de marzo de 2010

milana bonita

Se ha ido Miguel Delibes.
Siempre nos quedará Milana Bonita.

jueves, 11 de marzo de 2010

cuando mi madre paró al Papa

Yo una vez vi al Papa. A este no, al otro. No es coña. Tampoco fue por televisión, que por la tele lo tengo visto más de una vez, a este y al otro. La que recuerdo con mayor cariño fue cuando yo estaba en Ámsterdam y él (el otro) en Madrid, creo. Ahora que lo pienso puede que ni estuviera Madrid ni fuera por televisión. Qué quieren que les diga, uno no va a Amsterdam precisamente a ver al Papa por televisión aunque allí estaba yo, en Amsterdam, haciendome un peta, y el Papa en la tele. No salía de mi asombro al ver las hordas de jóvenes de blanco puro saludando al Santo Padre y portando pancartas que a mí, pueden decir que era preso de la marihuana, versión Santa María, (no es coña), me parecían más propias de una concentración a favor del amor libre en toda su plenitud que de la concordia beata cristiana. Pero allí estaba él y yo en un cochambroso sofá en el barrio turco de Ámsterdam con Pete imaginándonos las posibilidades que se abrirían para pillar en una concentración semejante de niñas monas y de buena familia. Lo que llamo yo un campo de minas lleno de morbo.

El caso es que la vez que vi al Papa, a este no, al otro, fue el 14 de junio de 1993 cuando se le dio por visitar Huelva y los lugares desde donde partió Colón para descubrir América. Es probable que incluso no lo viera más que de refilón o que sólo viera la silueta del Papamóvil porque la verdad ese días llevávamos un poco de prisa y como que no había mucho tiempo para paradas y besamanos. Nosotros vivíamos en Mazagón, al lado de la playa y a unos veinte kilómetros de la capital. En pleno triángulo Palos, Moguer, Huelva, foco de la visita papal. Mi hermano Sergio que siempre tuvo el don de la oportunidad para enfermar en el momento más inoportuno, que cuando era crío, era casi siempre se le ocurrió aquel día darle su particular bienvenida al pater con cuarenta de fiebre. Y no veas como se puso. Quiero decir mi madre que se pone hecha un basilisco aún hoy cuando nos oye estornudar, imagínate tu cuando el pequeño de la casa se levanta con cuarenta de fiebre y sudores fríos.

Vístete que nos vamos al hospital con el niño, me dijo. A medida que me ponía los pantalones escuchaba a mi madre hablar con la vecina y que esta le decía Mari que va a estar todo cortado no ves que está el Papa. Ni Papa ni la Virgen María le contestó mi madre a la vecina, fiel devota de la virgen del Rocío como todas las onubenses. En ese momento comprendí que se mascaba la tragedia.

En aquel tiempo no había móviles. Cuando escribo esto, en aquel tiempo no habñia móviles, parece que hablo así como del paleolítico pero es cierto. Hubo un timpo, no muy lejano, en el que no teníamos móviles. De hecho, creo que en la casa de alquiler donde vivíamos no había ni línea fija. Eso vino después cuando los abuelos empezaron a enfermar.

Y así, como quien no quiere la cosa allí estaba yo, en el asiento de atrás del 405 de mi padre camino del Hospital con mi madre conduciendo a toda hostia saltándose adelantando a las carrozas de fieles que se dirijían a ver al representante del jefe en la tierra. Y mi madre diciendo, cómo está el niño, bien, bien y ella llegamos llegamos cariño.

Alto, la guardia civil. Mi madre que frena en seco. Baja la ventanilla y el picoleto suelta, inconsciente, porque no conoce a mimadre con el crío enfermo: Señora, no puede continuar que llega la comitiva papal. Y para acabar de rematar su jugada dice, lleno de razón: Es que no ha visto las noticias? De lo que pasó después reuerdo dos cosas. Al guardia recogiendo el tricornio del suelo (de aquella todavía llevaban tricornio como dios manda), no porque mi madre e hubiera puesto violenta, sino porque los gritos de mi santa se convirtieron en una especie de fuerza centrífuga que, para mi, hoy utilizan en los túneles del viento para perfilar los F-1.
Por mi como si viene en procesión el santoral entero, el presidente del Gobierno y maría santísima montada en burra. Por mis narices que paso o no ve usted como está el niño con cuarenta de fiebre, o es que nos hemos vuelto locos todos!!!!!!! y bla, bla, bla.

Toda la escena pasó ante mis ojos con una rapidez extrema que solo pude desentrañar horas después de vuelta en casa mientras mi madre, con el crío en brazos, miraba en la tele las noticias de la visita del Papa a Huelva y, por lo bajo, repetía, el papa, el papa...

Después de eso vi al Papa. O una esquina del Papamóvil. Ya que delante nuestra se colocaron dos motos de la Guardia Civil con las sirenas puestas abriendo paso al 405 en el que íbamos nosotros. Yo me levante en el asiento de atrás para ver a toda la peña concentrada en los laterales de la carretera agitando banderitas españolas y pancartas de amor y gloria un tanto estúpias. Po un momento no me sentí como en Papa pero si como dios. Fue al ver como en uno de los cruces que daba a la carretera por donde íbamos nosotros se habían detenido a esperar que pasáramos otras motos un par de coches negros y, detrás, la nevera en la que iba el Papa, saludando.

Lo único que aprendí aquella vez son dos cosas: Mejor no conincidir con el Papa en la misma ciudad. El Papa le va a tocar los cojones a mi madre.
Todo sea por un colega

miércoles, 10 de marzo de 2010

de cando en vez, cando mo piden, aínda xogo a ser xornalista.


foto: F. Arrizado

Touriño, á súa maneira

Finalmente Emilio Pérez Touriño deixou o seu escano no Parlamento galego. Unha decisión que non por agardada ocasionou menor sorpresa. Mesmo entre os seus compañeiros de grupo, que se decataron da mesma esta mesma mañá. Sabedores, todos, da incomodidade coa que conviven os ex presidentes unha vez abandonado o poder, moitos agardaban pero non deixaban de preguntar cando sucedería. Tanto agardaron desde que presentara a súa dimisión como secretario xeral do PSdeG tras o 1-M, que xa case que o tiñan esquecido. A fin de contas, Touriño non era, nos últimos meses, máis que unha flor máis no Parlamento. Estaba pero non. Non molestaba pero, como pasa coas flores vellas, creaba desconfianza entre os que arelan a chegada das novas. Touriño dixo adeus fiel ó seu estilo. Respectando os tempos como lle gustaba dicir (e facer) na súa época de máximo mandatario galego. Costume que tanto desesperou a algúns compañeiros de partido e á que acabou por xogar todo. Aquela derrota do 1 de marzo supuxo a saída dunha opción progresista da Xunta de Galicia e a súa sentenza política. Non son segredo as súas diferenzas con José Blanco. Co home forte do PSOE xogou unha partida, a do tempo, confiado en que o electorado estaba por agardar. Pero non. Touriño levaba as cartas perdedoras. Na propia carne certificou a fin do milagre ZP e mesmo cargou coa crise que viría despois.

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lunes, 8 de marzo de 2010

con sombrero y a lo loco



Para qué lo vamos a negar. Soy hombre de muchos y variados vicios. Algunos, incluso, inconfesables, que suelen ser los mejores. Lo que nunca esperaría en treinta años de vida desperdiciada por el lado oscuro es acabar reconociendo que entre las drogas a las que me estoy haciedo adicto es a César Vidal. Hombre ilustrado es don César orgulloso judío, mejor español, gran neocon, qué digo neocón, que los de la Asociación Nacional de Rifle son unos pichas frías a su lado y productivo escritor, una de esas personas imprescindibles, tanto que, como Arzalluz en su día, si no existiera habría que inventarlo. Don César es uno de esos intelctuales de su tiempo, que es todo, que lo mismo dicta clases magistrales de Historia de España para Inmigrantes, Nuevos Españoles y Víctimas de la LOGSE, que habla cinco idiomas, que se dice cinéfilo y experto en lo que sea además de abjurar de las posibilidades de la educación pública. Su lema, confesado en una tertulia televisiva al lado de Maria Teresa Campos, es que si no te la puedes pagar, a poner ladrillos. Por eso para las clases que no han podido pagársela, nos deja ya unos sesenta libros si no he contado mal. Ante tamaña producción no sabe uno si cortarse las venas por lo limitado de su propia escritura o comprarse un negro vía contrato con derecho de pernada incluido.

Es llegar a la sección de libros del Alcampo y me sorprendo jugando a buscar sus libros. He contado hasta diez, la mitad de ellos sobre historia de la gran Nación Española y la Gloriosa Lucha de los Españoles de Bien contra el terrible régimen republicano. Me pregunto qué ocurriría con don César si en lugar de ser un negacionista español, fuese un negacionista alemán.

Pero hace días que me tienta. Aunque unir tentación y César Vidal en la misma frase es jugar con fuego. Sobre todo desde que hace unos días se puso a divagar con José Alejandro Vara, ex director de La Razón, sobre el tamaño de los penes de los hombres de izquierdas, con una conclusión más que evidente. Cinco idiomas y varias carreras para juntarse con los amigos y proponer lo que Tati, hace años, cuando se mamaba los jueves en Santiago y llegaba al piso de San Pedro de Mezonzo: "Agora que somos colegas, choquemo-las pirolas".

El problema ha sido descubrir que compartimos afición. Todo lo que tenga que ver con el Sur de EEUU, sobre todo música y batallitas. Me tenía por un dixie red neck de puta madre, que hasta a Di le da verguenza, hasta que descubrí el libro Camino del Sur (van dos). Autor, César Vidal. Dos formatos con cd incluido. Están allí en una de las estanterías del Alcampo. Me mira, don César, con sombrero vaquero, que es para verlo y acabo con él en las manos y dos bichos sobre los hombros. Cómpralo, joder qué más da, dice uno. Ni se te ocurra darle un duro al tipo este, dice el otro. Y para acabar de joderlo, un domingo por la tarde, va y descubro esto. Por lo menos aquí es gratis.

jueves, 4 de marzo de 2010

veo muertos


A veces me pasa como a ese crío de cara rara. En ocasiones veo muertos. Generalmente sucede cuando estoy más para allá que para acá, es decir, en medio cabalgando el REM (pronunciese ER-I-EM, pausado, sílaba a sílaba. Una vez dije rem en EEUU y los yankees con los que estaba hablando del grupo de Stipes se descojonaron en mi cara) y manteniendo una dura lucha con mis propios sentidos que se hacen lo que se dice la picha un lío. Sueño pero soy consciente de que aún estoy despierto, quiero mover las piernas, salir por patas de la cama ya que tengo la sensación de que esta cae en el vacío, pero nada, allí sigo, entre las sábanas. Este tipo de cosas me acojona. Me da por pensar en si va a ser cierto eso de los moradores nocturnos que le escuché una vez a Iker Jiménez y ya no pegué ojo en toda la noche. Una putada. Una vez soñé con muertos. A decir verdad con uno pero ya me llegó. Estaba en el hall del piso de Pontevedra y me miré al espejo y ahí estaba la cara de Jesucristo con corona de espinas y todo. No recuerdo si me dijo algo o no porque me desperté alademecagoen, y ya. Supongo que me quedé sin revelación y de ahí que mi fe religiosa siga brillando por su ausencia. Como castigo, aún hoy me acojonanmirarme al espejo. No es que espere que el nazareno vaya a salir para decirme qué pasa pero más vale prevenir.

El martes me llegó el insomnio a eso de las seis y pico de la mañana. Cuando eso me ocurre suelo pasarme una hora dando vueltas sobre la cama. Despierto, funcionando como un reloj pero conteniéndome las ganas de saltar de la cama para empezar el día. Soy de los que creo que levantarse antes de las diez de la mañana debería estar penado por ley. En esos casos, después de la tercera vuelta suelo iniciar un viaje por el dial de la radio que me sirve de despertador. Y con la radio a esas horas de la mañana me pasa algo parecido que al despertar con una tremenda resaca de gin tonic consumidos la noche anterior en el Atlántico. Siempre digo que esta será la última. Ni de coña. No aprendo y la aguja de la radio siempre se para al escuchar a Losantos graznar desde el otro lado, su púlpito a medida, ahora bajo el nombre de esRadio. Como un muerto resucitado, el viejo Losantos sigue con sus homilías en las que de cada cuatro palabras tres son constitutivas de delito. Esta vez, y van novecientas o así, el objetivo es Rub Al Kaaba quien el lunes defendió las últimas detenciones de etarras y ele enésimo descabezamiento de la banda armada. Un hecho este que para Losantos estaba bien, vamos, pero que el problema es que a los patriontas debería de acompañarlos al paredón el ministro del Interior español, y así durante largos quince minutos mientras era jaleado por el cuarteto de colaboradores chupamingas del que Losantos se hace acompañar al micrófono. No sé para qué, espero que no les pague, porque total solo habla él.

Es alucinante escuchar a Losantos y la manera que tiene de enlazar discursos. De ZP ya no habla, simplemente lo ignora pues da por supuesto que no tiene la autoridad moral ni intelectual suficiente para que él, hombre de micrófonos sagrados, manche su verborrea dirijiéndose al presidente. Españoles, Gallardón ha muerto y de Mariano mejor ni hablar. Espe anda torera y se nota que le pone cachondo. Losantos sólo trata a Doña Esperanza, síntoma ineludible de que lo suyo es más que una relación húmeda. Y ahora la ha tomado con Willy Toledo, al que entre todos han convertido en líder social y ahora, los mismos, lo han trucado en saco de boxeo. Toledo, ve muertos en todas partes y por eso tiene problemas a la hora de hacer diferencias y acaba mezclano churras con merinas. La farándula es lo que tiene. El pecado original de Toledo es haber soltado, en no pocas ocasiones, estupideces variadas pero que la onda mediáica soportaba. El No a la Guerra fue su bautizo de fuego. También estaba bien hablar de Marruecos, pero cuando lo hace de Cuba... Lo de Toledo es simplemente una estupidez, al mismo nivel que la de Rosa Díez. En el caso de la de rosa fuscia, como se ve, la estupidez es reincidente. No habría que darle mayor importancia aplicano la regla esa de que las cosas hay que tomarlas de quien vienen, como cuando Espada se viste con el traje de infalibilidad papal, que suelen ser las más de las veces, por otro lado, y se hace insufrible. Y punto. A mi me pasa con Federico, pero este tiene un punto cómico del que el superperiodista de la Pompeu Frabra carece. El problema es que cuando lo escucho, la resaca que me deja me jode todo el día. Y a veces la arrastro hasta el jueves en la cola del paro. Pero esa es otra historia.