miércoles, 12 de enero de 2011
marcianos
domingo, 9 de enero de 2011
esto es París

miércoles, 5 de enero de 2011
la revolución
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Usted haga la trampa que después nosotros ya nos ocuparemos de la ley.
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Alguien habló de que el apocalipsis se esperaba para 2012. Hay quien ya ve hasta las señales.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Instrucción para un bo tertuliano
De pequeno quixen ser vaias cousas. Primeiro piloto. Logo, a miopía adiantou o segundo: xornalista. De terceiro pedinme padrino da Mafia. Sempre tiven problemas para escoller así que houbo un tempo en que quixen tirar polo camiño do medio: ser tertuliano. Non un calquera, un de verdade, un profesional deses aos que lle pagaban (e ben, segundo meu pai) por largar a tuti plen. Pasa por xornalista, gaña tanta pasta coma un piloto traballando aínda menos e podes perdonar a vida dos demais sen correr o risco de acabar como Al Paccino, co traxe perdido de sangue nas escaleiras da ópera. Preguntei que carreira había que estudar para converterse nun deses señores capaces de solucionar a crise financeira ou recomendar remedio eficaz para curar a gripe de entretempo, todo polo mesmo prezo. Para ser coma o tío Paco nas comidas da familia mellor queda na casa, dixo miña nai.
Ao final, o máis preto que estiven dun tertuliano foi velos pola tele cando aínda tiña a manía de ler o xornal todos os días como quen agarda pola fórmula da pedra filosofal, na busca de algo novo baixo o sol. Apréndese moito. Cal universo Marvel, pódese dividir aos tertulianos en heroes e viláns. Entre os primeiros, o meu favorito era Doc (polo científico tolo de Regreso ao Futuro), un tipo máis ben maior, de melena branca con tendencia a alporizarse tanto que parecía que ía partir o espacio e o tempo para mudar de época. Perdinlle a pista a Doc. Entre os segundos destacaba unha tal Curri, máis que un nome unha carta de presentación, coma as etiquetas das vacas.
Conven saber que os tertulianos son unha especie relativamente nova. Foron extendendo o seu hábitat e das radios, en horas nas que as rúas nin sequera están postas, pasaron a ocupar televisión co mediodía como horario de esplendor. Foi unha traslación da realidade, un exercicio de xornalismo a pe de rúa que diría algún. Basta con achegarse a calquera bar á hora do vermú e poñer a orella. Aparecen tertulianos en cada curruncho, facéndolle a competencia aos entrenadores de fútbol. Aí está a canteira. Os tertulianos comezaron a proliferar aló polos noventa, coa primeira ondada de canles privados. Tiveron certo punto de novidade, que mesmo un podería chegar a preguntarse de onde saira tanto xornalista se había nada que estreáramos eso de falar en liberdade. Pero en España sempre fomos moi rápidos.
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miércoles, 29 de diciembre de 2010
casting

Hoy he ido a un casting. No sé bien para qué (nadie me lo ha dicho) pero el caso es que en menos de treinta segundos me encontré recitando ante una cámara: el eslogan "lo bueno sabe bien" y personajes famosos como "Rodolfo Langostino" y "Capitán Pescanova" se han convertido en la imagen publicitaria de Pescanova. Ellos han pasado además al imaginario colectivo de aquellos países donde Pescanova distribuye sus productos (Esto último ha sido cosecha propia ya que el tipo que había en la mesa escrutando mis movimientos sin prestar atención a mi CV me dijo que podía improvisar). Y, una vez crecido, continué con la segunda parte de la "medianilla": Las campañas de márketing de Pescanova han estado ligadas a fomentar una imagen familiar de la marca proporcionando a sus consumidores productos de calidad y confianza. Esto tampoco hacía falta pero ya que estaba, por qué no chupar cámara.
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Comerme un palito merluza ya nunca volverá a ser lo mismo.
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Tras anotar en el ordenador mi altura y mi peso (aproximado), una chica muy simpática me ha preguntado si me importaría acudir a concursos. A ver si la tele va a ser de mentira.
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Al principio me daba algo de vergüenza. Pero pronto empezó a llegar gente conocida. E insospechada. En un arranque de originalidad, todos pronunciaban la palabra crisis.
Cuento de Navidad
viernes, 24 de diciembre de 2010
miércoles, 22 de diciembre de 2010
loteria

lunes, 20 de diciembre de 2010
me mudo
viernes, 26 de noviembre de 2010
Miami, 30 años después del Mariel
Ivonne Cuesta tenía entonces sólo siete años. Sus recuerdos no discurren de manera lineal, sino en una sucesión de escenas que con la ayuda de sus familiares, ha sabido reconstruir para concebir la historia de su propia vida. La de su salida de Cuba como una más de las decenas de miles de exiliados que abandonaron la isla en dirección a EEUU entre abril y octubre de 1980, en un fenómeno migratorio que recibió el nombre de éxodo del Mariel y del que ahora se celebra en Miami el 30º aniversario. Su huida cambió la existencia de aquella niña asustada, pero también la de una ciudad entera que nunca volvió a ser la misma. Algunos parientes de Ivonne Cuesta ya habían salido de Cuba en las décadas de los sesenta y setenta, a cuenta gotas, pero ella y su madre tuvieron que esperar al 3 de junio de 1980. Ivonne Cuesta es hoy una atractiva mujer de 37 años, de tez blanquísima, ojos rasgados y pelo negro azabache. Me recibe en su despacho, en la planta 24 del edificio Lawson Thomas, uno de los inmuebles que conforman el distrito judicial número 11 del Estado de Florida, en el centro de Miami, donde ejerce como supervisora del cuerpo de abogados criminalistas de oficio. “Recuerdo que mi madre me decía todos los días que nos íbamos a ir del país pero que no podía contárselo a nadie, que era un secreto entre nosotras”. Un juego infantil detrás del que se escondía el miedo a que seguidores del régimen se plantaran delante de su puerta, “una casa colonial con las paredes muy blancas y los techos muy altos” y les organizaran un acto de repudio. Acciones de este tipo, consistentes en que un grupo de personas gritan consignas y lanzan insultos contra los considerados traidores a la patria y la Revolución de los Castro, son habituales, aunque cada vez menos, en las calles de La Habana. “Durante semanas, mi madre llenaba una pequeña maleta con ropa y nos íbamos a pasar la noche a casa de mi abuela. Yo no entendía por qué, pero una noche la Policía tocó a la puerta y dijo que nuestra hora había llegado”. Era el 29 de junio.
Junto a su madre, sus dos abuelas y unos tíos fue trasladada a la playa habanera de Abreu Fontán donde se reunió con otros familiares. Sobre la arena y sin más cobijo que las estrellas esperaron un par de días la llegada del The Mahogony Manor, un viejo velero de recreo que unos parientes residentes en Puerto Rico habían contratado para traerlos a EEUU en busca de la ansiada libertad. “Recuerdo que era un barco precioso, de madera con tres palos”, dice Ivonne con una leve sonrisa dibujada en el rostro. “Tras el viaje quedó destrozado”.
Las autoridades cubanas permitieron la salida del barco el día 2, pero una fuerte tormenta le obligó a regresar al puerto de Mariel. Allí, desde abril, miles de cubanos aguardaban, impacientes, a subir a bordo de otros buques que los llevasen también hacia las tierras de la Florida en una sangría controlada que duraría hasta mediados de octubre. La ocasión definitiva para Ivonne y los suyos llegó al día siguiente. La travesía hacia Cayo Hueso (Key West en inglés, aunque los hispanos mantienen el nombre que le dieron los primeros conquistadores españoles debido a la cantidad de osamentas encontradas en sus playas), el punto de los EEUU más cercano a la isla, duró todo un día que se hizo interminable a causa de una nueva tormenta que dejó al barco al antojo del oleaje. Tras lanzar un aviso de socorro, helicópteros de los Guardacostas estadounidenses hallaron la embarcación a la deriva y evacuaron a todos sus ocupantes.
“De aquel viaje tengo tres cosas grabadas”. La abogada habla casi sin tiempo para respirar. Mueve sus manos constantemente. Se coloca el pelo revoltoso tras las orejas. Detrás de tanta actividad se adivina un intento de contener sus emociones ante la reconstrucción de su vida. “Nunca olvidaré el olor a vómitos, porque todos se mareaban y vomitaban y eso pese a que hacía horas que no comíamos nada. Me acuerdo de que el agua inundaba los camarotes donde nos encontrábamos, a los adultos le llegaba a las rodillas. Pero sobre todo, recuerdo el miedo dibujado en sus rostros”. Casi de noche llegaron a un portaaviones estadounidense y en “una sala enorme con cientos de sillas colocadas en fila”, aguardaron junto a otros compatriotas a que un oficial les diese la bienvenida a suelo norteamericano y, como no, “a la libertad”.
“Nos dieron mantas, una lata de Coca Cola y una manzana roja a cada uno. Yo en mi vida había visto una manzana roja. Me acuerdo que mi madre me miró con lágrimas en los ojos y me dijo: ‘sobrevivimos y somos libres”. Acostumbrada a lidiar con la rama más dura del férreo sistema judicial estadounidense, a Cuesta se le quiebra la voz.
En EEUU las esperaban sus familiares y con ellos se trasladaron a Miami. Tras los primeros días “en los que todo era fiesta y celebración” comenzó una nueva realidad que, por momentos se antojó incluso más dura que la dejada atrás en la isla caribeña. En el país de la libertad y las oportunidades nadie regalaba nada y el propio exilio que había ayudado al éxodo del Mariel descubrió que soltar a miles de personas en una comunidad con demasiados problemas no iba sino a incrementarlos.
El éxodo del Mariel tiene su inicio un 5 de abril de 1980 cuando unos diez mil cubanos ocuparon la embajada de Perú en La Habana solicitando asilo diplomático, con el objetivo de abandonar el país previo salvoconducto emitido por el régimen castrista. Reacio en un principio, Fidel Castro aceptó después la salida de miles de cubanos a condición de que fueran sus familiares los encargados de recogerlos en el Puerto de Mariel, al noroeste de la isla. Más de 125.000 personas abandonarían la isla hasta octubre, cifra que superaba los 30.000 ciudadanos que habían salido en 1965 en otro éxodo masivo, en aquella ocasión desde el puerto de Camarioca.
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martes, 23 de noviembre de 2010
idealistas
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lunes, 8 de noviembre de 2010
entrevistas
El resultado es evidente. Más que una entrevista, parece una mamada, algo así como uno de los semblantes que, a diario, realiza el programa de sociedad de la Primera. Felipe esto, Felipe, lo otro. Millás está tan entregado a Felipe como todavía lo está mi padre cuando le hablan del sevillano y su presidencia. Todo son luces. Para las sombras, el compañero Isidoro parece que emulaba al inqulino de la Zarzuela el 23-F, que ni estaba, ni se le esperaba.
Resulta que pudo acabar con la cúpula de ETA (una de tantas) por medio de un bombazo pero dijo que no. Cómo lo supo, bueno, no hay que ser un hacha para imaginárselo pero el caso es que a Millás tampoco le interesa mucho. Normal que los del PP hayan saltado a la yugular cuando la vejez y la tranquilidad que da el saberse inmune hace que se digan según qué cosas. Hay quien en las palabras del ex presidente ve motivos para el elogio. No lo creo, por otra parte no hace más que reconocer cosas que, dudo mucho, haya gente en España que no supiera. Es decir, que el presidente del Gobierno entre 1982 y 1996 sabía perfectamente la situación de la guerra sucia contra el terrorismo. Coño vamos a tener que creernos de una vez que el tipo era el famoso señor X que tanto le gusta repetir a Pedro J.
La distancia y el tiempo permite lujos a los ex presidentes. Además de escribir libros les permite decir cosas como que están a favor de la legalización de las drogas para combatir el narcotráfico. En catorce años no se le ocurrió tal cosa. También al darse cuenta, por ejemplo, que estamos viviendo un "totalitarismo del mercado" (dice Millás), a lo que él contesta que sí auque "no quería ser tan duro". Él, como ex presidente, por supuesto, nada tiene que ver con este sistema.
Pero la perla es el GAL y su repentina confesión, como de pasada, como quien dice te acuerdas aquella vez que... la que pillamos:
Ya hace mucho que no estoy en el poder pero te voy a decir una cosa que a lo mejor te sorprende. Todavía no sé siquiera si hice bien o hice mal, no te estoy planteando un problema moral, porque aún no tengo la seguridad. Tuve una sola oportunidad en mi vida de dar una orden para liquidar a toda la cúpula de ETA. Antes de la caída de Bidart, en 1992, querían estropear los Juegos Olímpicos, tener una proyección universal... No sé cuánto tiempo antes, quizá en 1990 ó 1989, llegó hasta mí una información, que tenía que llegar hasta mí por las implicaciones que tenía. No se trataba de unas operaciones ordinarias de la lucha contra el terrorismo: nuestra gente había detectado -no digo quiénes- el lugar y el día de una reunión de la cúpula de ETA en el sur de Francia. De toda la dirección. Operación que llevaban siguiendo mucho tiempo. Se localiza lugar y día, pero la posibilidad que teníamos de detenerlos era cero, estaban fuera de nuestro territorio. Y la posibilidad de que la operación la hiciera Francia en aquel momento era muy escasa. Ahora habría sido más fácil. Aunque lo hubieran detectado nuestros servicios, si se reúne la cúpula de ETA en una localidad francesa, Francia les cae encima y los detiene a todos. En aquel momento no. En aquel momento solo cabía la posibilidad de volarlos a todos juntos en la casa en la que se iban a reunir. Ni te cuento las implicaciones que tenía actuar en territorio francés, no te explico toda la literatura, pero el hecho descarnado era: existe la posibilidad de volarlos a todos y descabezarlos. La decisión es sí o no. Lo simplifico, dije: no. Y añado a esto: todavía no sé si hice lo correcto. No te estoy planteando el problema de que yo nunca lo haría por razones morales. No, no es verdad. Una de las cosas que me torturó durante las 24 horas siguientes fue cuántos asesinatos de personas inocentes podría haber ahorrado en los próximos cuatro o cinco años. Esa es la literatura. El resultado es que dije que no.
No contento González con la confesión dice que tanto Vera (bueno de este es del que está menos seguro de nada) como Barrionuevo y el general Galindo eran inocentes de matar etarras y lo que pillasen por banda. Pero claro, se le escapa lo de Marey:
Respecto al secuestro de Marey, lo único en lo que los implicaron y por lo que fueron a la cárcel... Es que todavía hoy no se puede contar eso... A Segundo Marey lo salva la orden de Pepe Barrionuevo para que lo suelten cuando se entera de que está detenido... Pero, como resulta increíble, ¿por qué vas a contar esa historia? Cuando detienen a Segundo Marey -que nadie ha estudiado ni va a estudiar por el momento, ni yo lo pido, qué era o qué significaba Marey en la cooperativa de Bidart...-, y lo relacionan erróneamente con una especie de intercambio de chantaje con secuestrados que teníamos, con mentira en fechas, yo traté de demostrarlo en el Tribunal Supremo, en la única ocasión que me dejaron hablar. Y no me admitieron una prueba: tenía el intercambio de las comunicaciones telegráficas con Francia para reconstruir aquello. Pero el que da la orden de que lo suelten es el ministro.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
elogio del parado
Tras el rechazo, lo primero que sobreviene es la decepción. Después una infinidad de preguntas son las que te asaltan. Pero la decepción es lo peor. No por uno mismo, más bien por los que te quieren, los que se preocupan por tí e incluso te han llamado impacientes durante las últimas horas. El horrible pensamiento de creer que, de alguna manera, los has decepcionado, ya que seguirás a velas vir durante un tiempo que se antoja indefinido es, sin lugar a duda, lo que peor se lleva. Ante la cascada de preguntas, no aciertas a encontrar ni una sóla respuesta. O quizá sí y las éstas se antojan demasiadas hasta el punto que te ves incapaz de decantarte por ninguna. El CV no era bueno. Dos carreras y un máster internacional no son suficientes para llevar la comunicación de una asociación en la que trabajan dos personas (ahora, supongo, tres). Igual seis años en prensa tampoco es suficiente experiencia. Va a ser que la cagaste redactando un comunicado tan aséptico como los miles que has recibido cuando trabajabas de juntapalabras en una redacción. Es posible que dijeras algo inconveniente en una suerte de entrevista que fue interrumpida un par de veces para que alguien le hiciera unas chascas a la entrevistadora. Es posible, incluso, que los tres candidatos (dos chicas) tuvieran, y cito, "un CV similar y unas aptitudes similares demostradas en la prueba" por lo que simplemente a tí y a otra persona la suerte os haya resultado esquiva cuando el elector se jugó el todo por el todo al pito pito golgorito. Lo mejor es pensar precisamente en el pito pito. Y repetir la frase que has escuchado un millón de veces en las últimas horas, ya aparecerá otro. Mientras hay que seguir disfrutando de los beneficios del paro. Que, aunque no lo parezcan, son muchos. Así que paso a enumerarlos.1. El primero y más importante. Te pagan por no trabajar. Esto, evidentemente, tiene muchas lecturas, la mayoría de ellas, negativas. Por ejemplo: Que si es tu propio dinero y que si lo gastas ahora no habrá para luego, etcétera, etcétera. Pero tampoco vamos a comenzar esta lista deprimiendo. Estamos para pensar en mañana.
2. Como te pagan por no trabajar (al menos por un tiempo) y el sueldo que cobrabas cuando lo hacías tampoco te daba para muchos lujos, más o menos mantienes el mismo tren de vida: a vapor y en vía de ancho español. El mañana queda muy lejos.
3. ¿He dicho que te pagan por no trabajar? Que levante la mano aquel que diga que nunca ha tenido sueños húmedos al respecto.
4. Es un factor de igualdad que Bibiana, por tiempo, no ha podido poner en práctica como se merecía. En hogares con él en paro y ella no, es el primero el que juega a ser amo de casa. Te vuelves cocinitas y un as en el manejo de la escoba y el plumero. El baño, lamentándolo mucho, sigue siendo harina de otro costal. Pero no hay nada que resista a la fuerza de la costumbre.
5. Vas al Inem y te pasan un montón de aventuras.
6. Hay mucha gente que te da consejos.
7. El compadreo con los hermanos de situación. Siempre hay un gracioso que dice eso de "bueno es la empresa más grande del país".
8. Cada vez que habla la derecha te entra la sensación de estar, como Gregorio Samsa, convirtiéndote en un parásito a exterminar.
9. Cada vez que habla la izquierda sabes que alguien es imbécil. Lo que no aciertas a ver es quien, si ellos, o tú.
9.a. Esta es una variante de la anterior. Pasa cuando alguien de la izquierda habla de la reforma laboral y luego ves las cifras de paro mensuales. Ahora lo que piensas es que te toman por gilipollas.
10. Estar en un bar y escuchar el comentario de ese especímen tipo que hay acodado en la barra de todos los bares, preferentemente aquellos de barrios populares y a la hora de comer: "A todos esos parados los ponía yo a trabajar, que son unos vagos". No tiene precio.
11. Gracias a que estás en el paro puedes poner tu granito de arena a lo que mejor define la cultura española: la picaresca para sortear al sistema. Hoy se le llama corrupción, en su vertiente política, y economía sumergida, en su vertiente monetaria. Un par de cientos por dar clases de español cuatro horas por semana en una academia a la que le viene bien que no haya contratos de por medio dan para pagarte las cañas del mes. Le viene bien a la academia y al parado. Ponte a cotizar 200 euros y perder el paro. Ofreces un par de reportajes por ahí y como nadie quiere pagar por ellos acabas por regalarlos, por puro amor propio, allí donde albergas ciertas simpatías. Allí donde acabarán otros más.
11.a. Variante de la anterior: Los que no manejamos sumas importantes somos los que andan con dinero negro. Que suena a peligroso cuando lo escuchas por la radio. Los que manejan grandes cantidades hablan de dinero B. Suena bastante más profesional y glamuroso. Es porque quien a esto se refiere suele ser un tipo que trabaja en una financiera. Conoce tan bien ese tipo de dinero porque se dedica al nunca bien ponderado arte de convertirlo en A. Los tertulianos que todo lo saben hablan siempre en negro.
12. ¿Y qué me dicen de ese orgullo de pertenecer a esa "generación mejor formada de la historia de España"?
13. Somos carne de reportaje. Siempre estuvieron pero sólo ahora les hacen caso y de paso hay quien se cuelga medallas por abrir los ojos.
14. La cara del tipo del banco al que le sugieres un préstamo para emprendedores y montar un negocio y después le dices que estás en el paro. Unas risas que os echais juntos.
15. Una lástima que todo esto no impida ver la realidad más verdadera.
martes, 19 de octubre de 2010
reescritura publicada
Copperfield en Compostela
Tampouco podo dicir que teña moita experiencia, pero si suficiente. Dous anos de legal e outros catro de negro, varios deles cun delegado que me dixo “mellor si non apareces pola redacción non vaia ser” fan seis con algún que outro intermedio escribindo columnas desde a outra beira do Atlántico.
O daquel delegado tampouco foi moi grave. A fin de contas estaba máis interesado nos seus plans de fin de semana que no traballo diario da redacción. Como non debía estar na redacción non fora ser, dado que era algo así como un corresponsal polas estradas da Galicia profunda, prometeume un portátil que nunca chegou e armoume cunha cámara fotorgráfica compacta. Fun o seu ensaio do que agora chaman xornalista total cando o que queren dicir é total, a secas. Vendo o que chegaba pasei da súa advertencia e escribía na redacción como un ilegal vende CDs piratas na rúa Carretas de Madrid, agardando unha inspección de Traballo que, por suposto, nunca chegou. Un día achegouse á miña mesa e preguntoume se ía precisar da cámara o seguinte fin de semana. Contesteille que non seguro das miñas dotes adivinatorias para a noticia. Quería a cámara prestada para unha regata que tiña aquel fin de semana. Nunca máis a vin, é probable que caera pola borda do iate na ría de Vigo. A aquel delegado premiárono coa dirección dun gratuito dos que xa non existen e eu perdinlle a pista. (...)
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miércoles, 13 de octubre de 2010
aquellos maravillosos años

el espectáculo y qué

jueves, 7 de octubre de 2010
el Nobel Varguitas

miércoles, 6 de octubre de 2010
el ex
lunes, 4 de octubre de 2010
renuncio
Va a hacer un año lejos de la prensa y cada vez que lo pienso es la prensa la que se aleja cada vez más de mí. Al principio intentaba seguir los periódicos. Luego ya no. Me bastaba con Internet y la radio. La información impresa ha muerto, pensé. Hay domingos que hasta me cuesta acercarme hasta la gasolinera para comprar el periódico. Nada nuevo bajo el sol tras un par de tostadas y sus equivalentes cafés. Mucho se discute sobre el futuro de la prensa en lugar de discutir sobre el futuro propiamente dicho. Supongo que es la fuente del problema al que se enfrentan la gran mayoría de periódicos ensimismados en un mundo que son incapaces de ver más allá de la puerta de sus sedes centrales.
La mía tampoco es mucha experiencia y algo me dice que hasta ahí llegamos. En esos años sólo he sido censurado en dos ocasiones. La tercera me despidieron y ni siquiera había comenzado a escribir. La primera era becario, alguien me llamó para denunciar una presa ilegal en el Concello de Meis. El propósito de la presa era acumular truchas en poco espacio en una especie de revival franquista sin campanu para mayor disfrute de un club de amigos. Se lo comenté a mi jefe y me dijo que tenía que hacer una llamada. Al cabo de unos minutos me llamó a su pecera y dijo olvídate del tema, viene de arriba. Luego me enteré de que arriba estaban precisamente algunos de los que utilizaban el lugar los fines de semana.
La segunda fue en las columnas que escribí durante un año y poco en la contra del GH. Fue después de la encerrona que Carlos Luis le hizo a otro Carlos, Callón, en el no hay debate de la telegaita, que ya anunciaba lo que estaba por llegar. Se me ocurrió pensar que era más o menos libre, a fin de cuentas, ya lo habñia comprobado en otros textos donde tecleaba al filo, pero no. Con Carlos Luis hemos tocado. De arriba el mismo tipo que ni me dijo adiós cuando me despidieron llamó a M. para decir que de Carlos Luis ni hablar que para eso era "un compañero". No quedó otro remedio que tragar aunque no pude evitar qué clase de compañero era uno al que nunca había visto por el periódico. Obviamente, se trataba de un compañero de cobro ya que estaba y creo que está a sueldo del Preguntoiro pese a que ni está ni se le espera. No guardo aquella columna, una lástima.
La tercera y última vez que fui censurado, como dije, ya no me dio tiempo a escribir nada. Me pusieron de patitas en la calle junto a D.D. Por hablar. No pasa nada. Lo que me jode es que con la que está cayendo haya gente detro de ese agujero que se permite el lujo de mentir y encima ponerme por gilipollas. A mí, al meapilas 1.